"El Mortzestus, un velero de tres palos, tiene fama de ser una embarcación con mala estrella. Sin embargo, todo parece ir bien al principio... excepto por las sombras".

14 de abril de 2015

Edificando la realidad

He visitado la Fundación Juan March en numerosas ocasiones pero le tengo cierta manía desde que uno de mis profesores tachara de gánster al "emprendedor" que le da nombre. La curiosidad despertada por el uso de tan poco amable epíteto me llevó a realizar una breve pero instructiva investigación en la que, una vez más, pude comprobar que la acumulación de determinados volúmenes de capital tiene poco que ver con la honestidad. En cualquier caso recientemente volví a encontrarme en ese edificio, buscando inspiración visual en una exposición dedicada al art déco. Mi recorrido parecía seguir la perfumada estela dejada por una señora ya entrada en años, escoltada por quien debía ser su hijo. Pero su frase "¿Qué tenemos de Lalique en casa?", pronunciada mientras admiraba unas figuras de vidrio, se ha convertido en un recuerdo imperecedero que de seguro permanecerá en mi memoria cuando ya haya olvidado todas las piezas de la exposición. Me gusta considerar esta anécdota como un momento de epifanía que hubiera sido capaz de hacer brotar la conciencia de clase en las mentes más yermas y desde luego que aquella simple pregunta estaba en sintonía casi perfecta con el entorno, consistente en un edificio erigido a la memoria de un banquero y emplazado en un barrio distinguido repleto de carísimas tiendas de decoración aptas para nuevos y viejos ricos.

Francisco Ibáñez, el mago del humor
Tan solo una vez he visto expuesto algún objeto del que yo poseyera un ejemplar: una humilde baraja infantil con ilustraciones de Mortadelo y Filemón y que desconozco cómo ha sobrevivido todos estos años en mi casa, conservando su integridad y sin haber sido heredada por algún joven primo. Tampoco sé cuándo me convertí en uno más de los listillos que afirman con desdén que Ibáñez copió mucho de André Franquin, pero aquellos tebeos desempeñaron un papel importantísimo en el desarrollo de mi afición por la lectura. Mi caso dista de ser único y es incuestionable que Mortadelo y Filemón ocupan un lugar destacado en el acervo cultural de este país. Por ello, la publicación de su ducentésimo álbum ha sido noticia en la mayoría de medios de comunicación excepto en los informativos de TVE, donde ha sido ignorada por razones de evidente índole política en lo que ha sido un caso de censura por omisión.

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