"El Mortzestus, un velero de tres palos, tiene fama de ser una embarcación con mala estrella. Sin embargo, todo parece ir bien al principio... excepto por las sombras".

7 de octubre de 2012

Noli me tangere

Recientemente he dedicado unas cuantas horas a Avadon: The Black Fortress (uno de los últimos videojuegos de Jeff Vogel) y aunque había probado la suculenta demo en mi PC de confianza he terminado por degustar el menú completo en su versión para Android. Esta prueba ha hecho mucho por reconciliarme con la idea de jugar mediante una interfaz exclusivamente táctil, un elemento que en principio no conseguía disociar de ciertos títulos de corte casual pero que ha demostrado ser una manera muy apropiada de disfrutar de experiencias más complejas y cautivadoras. De hecho, la interfaz táctil me ha parecido tan cómoda que incluso me he permitido apuntarme un tanto imaginario en mi lucha contra la obsolescencia personal, como cada vez que consigo adaptarme a algo nuevo de manera entusiasta y sin añorar anteriores y familiares sistemas.

Siendo un juego de rol a la antigua usanza - ambientación fantástica, perspectiva isométrica y combate por turnos - jugar Avadon en una tableta ha resultado ser algo entretenido en lugar de la experiencia farragosa que temía, llegando a hacerme pensar que la jugabilidad de clásicos como Fallout o Arcanum no se resentiría si el tradicional point and click ratonero fuera sustituido por el digital (de dedo, claro está). Es posible que algunos títulos incluso se beneficiaran de ello, como Temple of Elemental Evil con su sistema de menús y submenús o, en realidad, casi cualquier juego en el que lo importante no sea la habilidad del jugador sino la de su personaje y, por tanto, los controles no requieran la precisión cuasi quirúrgica que proporciona un ratón.

¿Y Baldur's Gate? La publicación del remake denominado "enhanced edition" se ha retrasado aunque ya hace tiempo que Overhaul Games confirmó que existirán versiones para iOS y Android. Pero la interfaz táctil se me antoja quizá un poco menos apropiada en este caso, habida cuenta de que Baldur's Gate no es un juego por turnos sino más o menos en tiempo real ("con pausa", apostillarán algunos). Pero la cuestión ya no es lo adecuado de una nueva interfaz sino si es necesario publicar esta edición de un juego clásico, que actualizará su aspecto visual y corregirá algunos de los bugs aún existentes al precio de incluir algunos aditivos de nuevo cuño (misiones y personajes) que no estaban presentes en su versión original. No creo que sea algo imprescindible, sobre todo teniendo en cuenta que gracias a proyectos como Trilogy o Tutu hace años que es posible jugar una versión remozada de Baldur's Gate, en alta resolución, adaptada a los ordenadores actuales y sin adulterar.

P.S. Al tiempo que finalizo mi exploración de los vericuetos de Avadon he iniciado mi enésima partida de Baldur's Gate, modificándolo con Trilogy por primera vez. Sensacional.

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