"El Mortzestus, un velero de tres palos, tiene fama de ser una embarcación con mala estrella. Sin embargo, todo parece ir bien al principio... excepto por las sombras".

31 de enero de 2011

Letras y cifras

No creo que sea posible escuchar un álbum más que en un número limitado de ocasiones antes de que pierda buena parte de su brillo y empiece a tener cada vez menos cosas que ofrecernos, con el desinterés llegando de la mano de la familiaridad. A menudo pienso que ése es el principal motivo por el que continúo esforzándome por escuchar música nueva - o al menos nueva para mí, porque hay carretadas de añejos discos con tanto que ofrecer como el último hype recién parido por la pérfida Albión.

Esta reflexión sobre la caducidad musical subjetiva tiene su origen en que hace ya algún tiempo que mi afición por Suede no parece envejecer con la dignidad esperada. No creo que jamás llegue a preguntarme qué es lo que pude ver en su música pero estoy recibiendo con bastante desgana la reciente oleada de novedades sobre este penúltimo cadáver musical, ansioso por abandonar el camposanto del pop. Incluso me cuesta recordar ciertos detalles de los dos conciertos de Suede a los que acudí años atrás y son los teloneros quienes aparecen más nítidamente en mi memoria: The Boo Radleys en la gira promocional del Coming Up y JJ72 en la del Head Music. Ambas eran excelentes bandas aunque, a diferencia de Suede, ninguna me convenció plenamente en el primer encuentro. Y sin embargo continúo escuchando su música aún hoy mientras que mi pequeña colección de discos de Suede, reunida con tanto mimo, continúa acumulando polvo excepto cuando una punzada de nostalgia me hace acudir al rescate, plumero en ristre.

El caso de JJ72 es probablemente el que me trae mejores recuerdos. En sus inicios esta banda irlandesa gozó de cierta popularidad pero no la estimé lo bastante interesante así que no tardaría en perder su pista. No volví a toparme con ellos hasta el mencionado concierto de Suede, al que acudí con los deberes hechos hasta el punto de haber escuchado su segundo álbum pero, a pesar de todo, no esperaba la excelente actuación que estos dublineses iban a ofrecer. Años después, aún me sorprendo al darme cuenta de lo mucho que inicialmente no vi en la propuesta de JJ72, la vigencia que aún conserva y lo falaz de demasiadas de mis primeras impresiones.

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