"El Mortzestus, un velero de tres palos, tiene fama de ser una embarcación con mala estrella. Sin embargo, todo parece ir bien al principio... excepto por las sombras".

29 de diciembre de 2010

Perspectiva

Durante una buena temporada le tuve algo de tirria a Theatre of Tragedy por culpa de la innecesaria versión - casi calco - de Decades con la que se cerraba su EP A Rose for the Dead. En aquel momento me pareció un modo harto afectado de afirmar la sensibilidad gótica del grupo, en una época en la que además el legado de Joy Division no estaba tan sobado como hoy. Pero poco después recibiría en préstamo Aégis, tercer álbum de Theatre of Tragedy y uno de los escasos discos que han conseguido convertirme por sí solos en devoto admirador de una banda.

Aégis Al igual que los dos álbumes que lo preceden el sonido de Aégis se encuadra decididamente en el gothic metal, si bien algo más blandengue: la voz femenina continúa aportando un toque etéreo pero la masculina ya no recuerda al monstruo de las galletas, por no mencionar los edulcorados arreglos que facilitan la escucha del disco. Parecía claro que Theatre of Tragedy estaba soltando lastre aunque desde luego que yo no estaba preparado para lo que llegó con los próximos dos álbumes. El viraje hacia lo electrónico e incluso lo industrial que se escucha en Musique y Assembly fue tan sorprendente como para horrorizar a buena parte de los antiguos seguidores de la banda, de manera similar a lo que le había ocurrido a The Smashing Pumpkins con Adore tan sólo un par de años antes.

Theatre of Tragedy La marcha de la vocalista Liv Kristine Espenæs sumada a una clásica y oportunista "vuelta a los orígenes" con Storm y Forever is the World terminaría por ser el capítulo final en la historia de esta banda noruega. Pocos son los grupos capaces de superar la pérdida de un cantante carismático y, francamente, la banda parecía haber perdido el norte con su rumbo indeciso entre devaneos electrónicos y el regreso al sonido de siempre. Pero a pesar de todo resulta indigno que una de las pocas bandas que se atrevió a evolucionar dentro de un género tan sectario como el metal haya terminado sus días saliendo por la puerta de atrás. Las razones aducidas por los componentes vienen a ser que se sienten algo viejos para el rock'n'roll pero es posible que la pérdida de confianza por parte de su discográfica haya contribuido en alguna medida. Es ciertamente revelador que durante el pasado otoño Theatre of Tragedy haya tenido que mendigar donativos de sus fans para poder editar el que será su primer y probablemente último DVD.

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