"El Mortzestus, un velero de tres palos, tiene fama de ser una embarcación con mala estrella. Sin embargo, todo parece ir bien al principio... excepto por las sombras".

23 de febrero de 2010

Reencuentro

Anneke van Giersbergen
Si hubiera descubierto a The Gathering a través de cualquiera de sus dos primeros álbumes es posible que ese primer contacto también hubiera sido el último. Aunque algunos momentos de Always... o Almost a Dance se salven de la quema unas voces insípidas y poco afortunadas deslucen el resultado final. Por suerte el primer álbum de The Gathering que cayó en mis manos fue el soberbio Mandylion, con un sonido mucho más depurado y ya con Anneke van Giersbergen al frente. No hubo transición, The Gathering pasó de ser un mediocre grupo de doom metal a convertirse súbitamente en una banda de culto que contaba con una de las mejores vocalistas de la escena europea, amén de unos músicos capaces de trascender los demasiado estrechos confines del metal.

No me atrevería a calificar los últimos trabajos de esta banda holandesa como carentes de interés pero el viraje hacia el trip hop iniciado en if_then_else y consolidado con Souvenirs y Home parecía estar llevando su sonido hacia un callejón sín salida, por no hablar de la propia continuidad del proyecto peligrando tras la marcha de Anneke para centrarse en su vida familiar. Pero lo cierto es que la incorporación a The Gathering de una nueva vocalista femenina ha servido de revulsivo para iniciar la consabida vuelta a las raíces: el reciente The West Pole supone una despedida de aquellos sonidos más propios de Massive Attack o Portishead y un retorno al rock, si bien un poco reblandecido por el despiadado paso del tiempo. Sin embargo, temas como el instrumental When Trust Becomes Sound o All You Are hacen que éste sea probablemente el mejor álbum de The Gathering desde el ya lejano How to Measure a Planet?.

The west pole Teniendo en cuenta el excelente estado de forma que The Gathering está mostrando en directo lo único que me queda por hacer es alegrarme por esta poco esperada resurrección. René Rutten continúa siendo uno de los guitarristas más imaginativos que he visto sobre las tablas y a pesar de que Silje Wergeland carezca del carisma de Anneke la sensación no es la de estar contemplando una mala copia del original. Pocos son los grupos surgidos en los noventa que continúan en activo y me alegro de que The Gathering además sean capaces de envejecer con dignidad y sin empobrecer su legado más de lo necesario.

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