"El Mortzestus, un velero de tres palos, tiene fama de ser una embarcación con mala estrella. Sin embargo, todo parece ir bien al principio... excepto por las sombras".

4 de agosto de 2009

¿Pero quiénes son los Smiths?

Hace unos cuantos años si necesitaba explicarle a alguien quienes eran The Smiths solía bastar con remitirle a Esta luz nunca se apagará de Mikel Erentxun, indicando que los británicos eran autores de la versión original. Pero, desaparecida la proximidad temporal de esa referencia patria, The Smiths han vuelto a ser unos completos desconocidos por el gran público, a pesar de ser uno de esos estandartes harapientos que muchos se apresuran a enarbolar en el momento de demostrar buen gusto o un cierto bagaje musical. Aún hoy son mencionados rutinariamente y usados casi a modo de benchmark sobre el que evaluar a las nuevas promesas del pop de tal modo que frecuentemente podemos ver a tal o cual grupo calificado como "la mejor banda desde The Smiths".

Al igual que otros grupos adorados por la crítica aunque algo ignorados por el público The Smiths ha creado una extensa escuela que abarca desde la imitación más o menos descarada hasta la influencia más sutil, desde los Gene de Martin Rossiter hasta las canadienses The Organ, pasando por Echobelly y otras flores efímeras del dispar ramillete que se dio en llamar britpop. Sin embargo la huella dejada por The Smiths va más allá de grupos para los que son una referencia inmediata y han dejado un gran poso en el pop anglosajón, con grupos como Suede siendo una suerte de herederos espirituales a pesar de diferencias insalvables en idiosincrasia. Incluso los diversos proyectos musicales de Pete Doherty son en cierta medida deudores del sonido de The Smiths.

Y es que gracias a la música de Johnny Marr y a la voz de Steven Morrissey el sonido de The Smiths gozó de unas señas de identidad muy personales y rápidamente identificables, aún únicas dentro de un campo tan amplio como el pop guitarrero. Con más de un guiño al glam rock de la década anterior, un excelente gusto por la melodía y una ambigüedad lírica desconcertante The Smiths se alzaron como el grupo de pop definitivo, dotado de una elegancia distinta del ideal al que aspiraban muchos de sus coetáneos. Pero a pesar de su objetivo de convertirse en un grupo que cegara con el brillo de sus singles su auténtico legado se encuentra en el conjunto de sus cuatro álbumes, siendo especialmente imprescindibles el epónimo The Smiths y The Queen is Dead.

Veinte años tras la disolución del grupo la reputación de Johnny Marr como guitarrista continúa siendo intachable y son escasas las ocasiones en las que se habla de él sin la debida reverencia. Cada uno de sus nuevos proyectos ha atraído una razonable cantidad de interés, ya se tratara de su paso por Electronic o sus últimas aventuras con Modest Mouse y The Cribs. Pero la trayectoria posterior del inefable Morrissey ha sido muy diferente y es una de esas historias que deberán ser contadas en otra ocasión.

2 comentarios:

  1. La canción "Bigmouth Strikes Again", primer sencillo de "The Queen is Dead", ha sido desde hace muchos años mi equivalente en música a lo que "De Cronopios y de Famas" de Cortazar es en la literatura.

    No creo, por otra parte, que nos hallamos olvidado de ellos; o al menos no tanto como nos olvidaremos de, por ejemplo, Coldplay en 30 años.

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  2. En realidad no creo que mucha gente haya olvidado a The Smiths. Eso sí, son legión los que jamás los llegaron a conocer.

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